4-18

¿Receta o chef? Así funciona Claude Code

Comparte este Artículo:

¿Receta o chef?

Así funciona Claude Code

Seguro que os ha pasado. Termináis el día, miráis atrás y pensáis: ¿en qué se me han ido las horas? Entre responder correos, mover datos de un sitio a otro y apagar fuegos, lo importante de verdad, lo que os hace crecer, se ha quedado en el tintero.

Yo lo pensaba hasta que descubrí la nueva categoría de herramientas de IA, con Claude Code a la cabeza.

¿Os sentís así?

4-18

Por Ángel Molina

Muchos me preguntáis por la diferencia entre estos nuevos agentes de IA y las herramientas de automatización de toda la vida. Y es una duda muy lógica, porque el mercado está a tope de opciones y es fácil liarse. Así que os lo voy a explicar con una analogía.

Imaginad que queréis preparar una cena especial. Tenéis dos formas de hacerlo:

La primera opción es seguir una receta al pie de la letra  Una receta es fiable. Os dice exactamente qué ingredientes usar, en qué orden y durante cuánto tiempo. Si seguís los pasos, el resultado será siempre el mismo. Herramientas como n8n o Make son exactamente eso. Vosotros le dais una orden clara y directa: cada vez que llegue un email con una factura, guárdala en esta carpeta de Drive y avísame por Slack. Y el sistema lo hace. Una y otra vez, sin rechistar ni aburrirse. Es brutal para conectar aplicaciones y olvidaros de las tareas repetitivas que os roban el tiempo.

La segunda opción es contratar a un chef personal  y aquí la cosa cambia. Al chef no le dais una receta, le dais un objetivo: sorpréndeme con un plato vegetariano usando lo que hay en la nevera. Y él se encarga del resto. Puede que decida improvisar una salsa, sustituir un ingrediente o crear una presentación totalmente nueva. Es flexible, tiene autonomía y resuelve imprevistos.

Un agente como Claude Code es ese chef. Vosotros no le decís el cómo, le decís el qué: analiza este proyecto, encuentra el bug que está causando errores y arréglalo. Y él se pone a investigar, a escribir código y a probar soluciones hasta que lo consigue.

Como veis, no se trata de elegir uno u otro. No son competidores, al menos por el momento. Vosotros podéis usar un agente de IA para que os construya una nueva funcionalidad en vuestra web y luego una automatización para que cada vez que un usuario use esa función, se registre en vuestro CRM. Fácil, ¿verdad?

¿Qué chef personal

es mejor?

En el mundo de los agentes de IA hay dos nombres que están sonando con muchísima fuerza: Claude Code, de la gente de Anthropic, y Google Antigravity. Ambos son como chefs personales, pero, como os podéis imaginar, cada uno tiene su propio estilo en la cocina.

Si hablamos de filosofía...

Son como la noche y el día. Claude Code es ese artesano del código, un purista que vive y respira en la terminal. Su enfoque es profundo, metódico, casi reverencial con el código. En cambio, Google Antigravity os convierte en el director de orquesta. Os da un IDE completo, muy parecido a VS Code, y os dice: «Vosotros mandáis, aquí tenéis a vuestros agentes de IA, decidles qué tienen que tocar». Es un cambio de paradigma total.

La interfaz...

La interfaz es una consecuencia directa de esto. Con Claude, vuestro campo de batalla es la línea de comandos. Si sois de los que os sentís como pez en el agua en una pantalla negra, os va a encantar. Antigravity, por otro lado, es todo visual. Paneles, botones, gráficos… todo lo que esperáis de un entorno de desarrollo moderno. Es más amigable y tal vez esta es la razón por la que muchos la prefieren.

En cuanto a la velocidad...

Antigravity es una bala. Puede montar un prototipo funcional en unos 8 minutos, en parte porque puede poner a varios agentes a trabajar en paralelo. Por otro lado, Claude Code es más pausado, se toma su tiempo, unos 24 minutos para una tarea similar. Pero ojo, no es que sea lento, es que es metódico. Se asegura de que cada pieza esté en su sitio, añade tests, maneja errores… El resultado es un código de una calidad espectacular, listo para producción.

1-05

¿Qué modelo

es mejor?

imagen_2025-12-17_171007489
imagen_2025-10-28_103239798

Y aquí llegamos a un punto clave: los modelos de IA. Claude Code, como es lógico, os mantiene en el ecosistema de Anthropic. Usáis sus modelos y punto. Antigravity, fiel a la filosofía de Google de ser más abierto, os permite elegir. Podéis usar Gemini, Claude, e incluso modelos open-source. Esto os da una flexibilidad que, para ciertos proyectos, puede ser decisiva.

Finalmente, el precio. Antigravity, de momento, es gratis mientras está en preview, lo cual es una pasada para experimentar. Claude Code tiene un plan Pro que empieza en 20 dólares al mes. No es caro para lo que ofrece, pero es un factor a tener en cuenta.

¿Con cuál me quedo?

A ver, que no cunda el pánico. Aquí no hay una respuesta única, pero os doy mi opinión sincera.

Sois del equipo Claude Code si… os sentís como pez en el agua en la terminal, si valoráis un código robusto y de calidad por encima de la velocidad, y si trabajáis en proyectos grandes y complejos donde entender todo el contexto es fundamental.

Antigravity es para vosotros si… os flipa la idea de dirigir a un equipo de IAs, si preferís las interfaces visuales y si os encanta experimentar con lo último de lo último, aunque a veces las cosas no salgan perfectas a la primera.

Yo, personalmente, estoy usando los dos. Y os digo por qué. El otro día, por ejemplo, usé Antigravity para montar un prototipo rápido de una idea que se me ocurrió. En cuestión de minutos tenía algo funcional. Una vez que vi que la idea tenía sentido, me llevé el proyecto a Claude Code para que lo refactorizara, añadiera tests y lo dejara fino, listo para producción. La combinación de la velocidad de uno y la robustez del otro es una pasada.

Lo que está claro es que el futuro del desarrollo va por aquí. Y con herramientas como estas, el viaje promete ser de todo menos aburrido.

1-05

a la newsletter

Introduce tu e-mail

Comparte este Artículo:
1-12

Cowork: Cuando la IA decide tocar tus archivos

Comparte este Artículo:

Cowork:

Cuando la IA

decide tocar tus archivos

Después del lanzamiento de múltiples agentes de IA que prometen hacer de todo, llega Anthropic con un nuevo panorama, una herramienta que mantiene toda tu oficina digital ordenada.

Las facturas clasificadas, los informes redactados, la carpeta de descargas que parecía un vertedero ahora tiene sentido y tú, no has tocado nada. Es como si alguien hubiera entrado por la noche a hacer el trabajo sucio, pero, eso no es solo el comienzo del verdadero cambio que hay detrás.

1-12

Por Ángel Molina

1-12

¿Qué es

Cowork?

4e6e24b3-dc0e-4cc7-9d12-d1c0a150909b

Cowork es, en esencia, darle a Claude acceso a una carpeta de tu ordenador. Le das permiso, le dices qué quieres y él se pone a trabajar. Puede leer tus archivos, editarlos, crear nuevos, organizarlos… todo sin que tengas que estar copiando y pegando como un poseso.

Lo más curioso de todo esto es cómo nació. Anthropic tenía Claude Code, una herramienta para programadores. Y, como no podía ser de otra manera, los desarrolladores empezaron a usarla para todo menos para programar: investigar vacaciones, crear presentaciones, limpiar el correo electrónico, cancelar suscripciones, recuperar fotos de bodas de un disco duro, monitorear el crecimiento de plantas, controlar el horno…

Y ojo, que esto no es un detalle menor. Nos dice algo importante:

La gente ya estaba buscando un asistente de IA que pudiera hacer cosas por ellos, no sólo responder preguntas.

A la salida de Cowork se descubrió algo fascinante también: Anthropic construyó Cowork en aproximadamente una semana y media, utilizando en gran medida Claude Code para hacerlo. Es impresionante lo que han hecho, llegar hasta el punto de confíar en tu propia IA para crear nueva tecnología es cosa de locos. Estamos en el punto de la historia en donde más avances tecnológicos hemos tenido en cuanto a IA, y esto es en parte, por la ayuda de la misma inteligencia artificial que nos está ayudando a mejorarla. Es todo algo caótico e interesante.

El lado no tan bonito de la historia

Ahora bien, antes de que salgas corriendo a pagar los 100 o 200 dólares al mes que cuesta el plan para acceder a Cowork, hay algunas cosas que tienes que saber. Porque, como siempre, más allá del humo y los fuegos artificiales del marketing, está la realidad.

Primero, el precio. Es una pasta. Para un particular, es difícil de justificar. Para una empresa que se ahorra 10 horas de trabajo a la semana de un empleado, la cosa cambia. Pero de entrada, pica. Segundo, esto consume recursos como si no hubiera un mañana. Estas tareas autónomas gastan tokens a lo bestia. Si te descuidas, te has fundido el límite mensual en una tarde ordenando archivos.

4

Y tercero, y para mí lo más importante: la seguridad. Darle a una IA acceso a tus archivos es como darle las llaves de tu casa a un desconocido. Anthropic dice que Cowork funciona en un entorno seguro, una especie de «jaula» virtual. Pero los agujeros existen y nos están vendiendo una herramienta para que nos desentendamos de las tareas aburridas, pero al mismo tiempo nos dicen que tenemos que estar vigilándola constantemente. Además, de momento, solo funciona en Mac. Si eres de Windows, te toca esperar, como casi siempre.

¿Cowork,

es único?

Anthropic no está solo en esto. El terreno de los agentes de IA se ha convertido en el nuevo frente de guerra entre las grandes tecnológicas.

Microsoft Copilot lleva ventaja en el mundo corporativo. Está integrado hasta la médula en Office, y eso le da una posición privilegiada. Es la opción segura, la que no te va a dar sustos. OpenAI ha apostado por Operator y Atlas, un agente que vive en la nube y un navegador con IA. Y luego está Manus AI, que Meta compró por entre 2.000 y 3.000 millones de dólares. Este se vende como un agente totalmente autónomo, capaz de pensar, planificar y ejecutar sin intervención humana. El más ambicioso de todos.

Lo que diferencia a Cowork es que se atreve a meterse de lleno en los archivos de tu ordenador. Los demás operan en la nube o en el navegador. Anthropic ha decidido ir un paso más allá, con todo lo que eso implica.

imagen_2026-01-16_151548200

Hacia dónde

vamos

Lo interesante de Cowork no es la herramienta en sí, sino lo que representa. Vamos hacia un futuro en el que tendremos que ser más directores de orquesta que músicos. Nuestro trabajo será saber qué pedirle a la IA, cómo guiarla y, sobre todo, cómo revisar lo que hace. Porque la IA se equivoca. Y mucho.

Cowork es muy bueno en tareas concretas y repetitivas, pero cuando se trata de creatividad o de entender el contexto de un proyecto complejo, todavía le falta. Ahí seguimos siendo necesarios.

Gemini Enterprise ofrece un workbench sin código que permite a cualquier empleado, desde finanzas hasta marketing, orquestar agentes y automatizar procesos. La plataforma incluye agentes pre-construidos para tareas especializadas y se conecta de forma segura a datos empresariales, ya sea en Google Workspace, Microsoft 365 o aplicaciones como Salesforce y SAP.

En los próximos meses vamos a ver cómo Google, OpenAI y Meta lanzan sus propias versiones de esto. Cowork es un paso interesante, con sus luces y sus sombras. El precio es alto, los riesgos de seguridad son reales, y todavía está en fase de «research preview», que es la forma de decir que están aprendiendo sobre la marcha.

Pero también es una señal de hacia dónde va todo esto. Anthropic ha demostrado que puede competir con los grandes, y que no tiene miedo de tomar riesgos. En cuatro años han pasado de ser una startup más a estar en boca de todos.

Lo que viene después va a ser muy interesante de ver.

Y mientras tanto, si decides darle las llaves de tu ordenador, asegúrate de tener un buen backup. Por si acaso.

Diseño sin título (7)

a la newsletter

Introduce tu e-mail

Comparte este Artículo: